sábado, 22 de mayo de 2010

Comentarios acerca de gvSIG 1.9

Hace ya algún tiempo que salió a la luz la nueva versión de gvSIG, 1.9, que es el siguiente paso a la 1.1.2, que muchos usábamos anteriormente. El futuro pasa ahora por la 2.0, pero como usuario aún es pronto para probarla.

Como usuario normal y corriente de GIS, me gustaría compartir algunos comentarios de mi experiencia con este programa. No lo hice antes porque es durante estas últimas semanas cuando realmente me sumergí en la 1.9.

Tres son los factores que me hicieron profundizar en el programa los últimos tiempos:
  • Estar presente en el taller de gvSIG 1.9. en las Jornadas de SIG Libre de Girona
  • Tener que dar un par de cursos de formación en el marco de mi trabajo en Cartolab
  • Un proyecto de análisis territorial en el cual debo hacer uso de un GIS para cargar y estudiar una cantidad bastante elevada de información.
En esta última tarea pude elegir con qué GIS hacer frente al proyecto, y me quedé inicialmente con gvSIG. Aunque no me arrepiento, reconozco que he tenido que volver a ArcMap para algunas tareas, y no estoy seguro que pueda acabar el trabajo con gvSIG. Intentaré explicar más adelante por qué.

Todo lo que voy a presentar es, ante todo, mi punto de vista particular y desde mi experiencia de trabajo con gvSIG. No pretendo sentar cátedra, ¡ni mucho menos! Tomad todas las consideraciones con si tuvieran un “para mi” inicial, y así se entenderá mejor.

Primero, gvSIG 1.9 supera a 1.1.2, sin duda. Se me haría muy difícil volver ahora al anterior. Tiene dos comodidades que “atrapan” al usuario: un doble clic abre las propiedades de una capa vectorial, y otro doble clic abre directamente la simbología si se pulsa encima del símbolo en la leyenda (de ahora en adelante, ToC). En definitiva, con pinchar dos veces en un sitio cambio color a cualquier elemento casi instantáneamente. Esto, en sí mismo y aunque parezca una tontería, ya justifica el cambio.

Además al llegar a la simbología nos encontramos con un despliegue de opciones que barre a las del 1.1.2. Ahora ya se puede dibujar elementos que antes era harto complejo, como la línea habitual en cartografía para el ferrocarril o para una autovía (la típica línea doble roja o azul con una blanca o amarilla en el medio). No sólo eso: ahora se pueden almacenar juegos de símbolos y de iconos, que se pueden crear en el propio gvSIG. Sólo echo de menos que no aporte ya un paquete de simbologías por defecto, pero por lo demás está más que correcto.


Las etiquetas son también una revolución importante respecto a la versión anterior. Ahora se pueden crear cosas más dignas. Sigue teniendo un lastre importante, y es que se colocan siempre a la derecha del centroide del elemento a etiquetar (como se ve en la captura de la zona de Pontevedra). Una lástima, porque si queremos construir buenos mapas es más que probable que tengamos que desplazar a mano centroides para cuadrar todo bien.

En el blog de uno de mis compañeros de Cartolab se explica mejor cómo funcionan las etiquetas en gvSIG 1.9.



Las alternativas de representación de elementos no se acaban ahí. Existen también más formas complejas de simbología por atributos y valores. No son la panacea, pero valen para crear mapas analíticos interesantes.


Por lo demás, la gestión de Raster también se amplía, se solucionan algunos problemas de la versión anterior y la georreferenciación es diferente. Aún así, los procesos Raster no son mi fuerte por lo que poco puedo aportar. Eso sí, la georreferenciación sigue siendo limitada, al no poder manipular libremente el Raster a georreferenciar en la vista. Para mi es muy rígida, y la única que vez que necesité usarla no cubrió mis necesidades y acabé con ESRI.


En cuanto a las conexiones, sólo probé la WMS, y por ahora estoy contento. Creo que va muy bien, al menos por ahora.

Los iconos, todos nuevos. Al principio no me gustaron, pero con el tiempo les cogí cariño. El roce es lo que tiene.

En general me da la impresión que la estabilidad ha mejorado, y eso es una gran noticia en un programa que no destaca por este aspecto. En general cada día “me lo cargo” alguna vez, pero bueno, lo asumo.

A pesar de todas esas mejoras, para trabajos de análisis de gran cantidad de información, va a ser muy complicado que sustituya a ArcMap. Al menos por ahora tengo importantes limitaciones.

Es importante entender la esencia de cada trabajo, porque hay proyectos y proyectos. Creo que actualmente gvSIG es muy bueno para tareas que no requieran un ToC repleto de datos, porque para mí una de sus debilidades es precisamente esa: el ToC. Por otro lado no es muy rápido cargando Raster, y además los “recarga” cada vez que tocamos cosas como la simbología, lo cual es algo desesperante a veces.

Para analizar información es necesario moverse muy rápido por el espacio de trabajo, y además conviene una carga muy ágil de capas; muchas veces hay que poner visible o no visible grandes cantidades de datos para entender qué está pasando en el territorio. Eso es algo que gvSIG no hace bien. Hay cosas que mejorarían terriblemente la experiencia de usuario, algo tan simple como que por defecto el “pan” tuviera un acceso directo (la rueda del ratón, por ejemplo), o que al usar dicha rueda para hacer zoom gvSIG no se pierda (lo hace habitualmente).

Otro problema es no poder poner rápidamente a no visibles una serie de capas. Son varios los “clics” que hay que usar hasta llegar al menú correspondiente. Las agrupaciones en el ToC no funcionan bien, y este es otra limitación grave. Son engorrosas y poco funcionales, y se echa de menos una línea que guíe a dónde estamos llevando una capa cuando la movemos por el ToC.

De hecho, estaría muy bien poder tener varios ToC en una sóla vista, y poder poner a visibles o no visibles ToC enteros.

Y, aunque sé que esto es enormemente subjetivo, el ToC es poco agraciado visualmente, y las capas ocupan demasiado espacio en él (en ordenadores pequeños esto es un problema). Y no digo que sea como el ArcMap, si no como en Kosmo, que en mi opinión tiene un ToC superior a gvSIG.

El camino por recorrer es largo, pero ilusionante a la vez. La estabilidad debe mejorar para abordar con tranquilidad algunos proyectos. También el diseño de ventanas, que en mi opinión es algo rígido. Y no puedo evitar sugerir eliminar el gestor de proyectos, que creo que no aporta nada y sería fácilmente sustituible por otras herramientas.

Y no puedo evitar señalar otro limitante para algunos de los proyectos donde estamos metidos: no poder hacer series cartográficas complejas con gvSIG. En mi opinión por ahora es muy laborioso sacar con este programa una serie de, pongamos, 100 mapas de un área geográfica sobre la cual se trabaja. Esto es así por múltiples motivos: no tener un gestor de series cartográficas, leyendas extremadamente rígidas, simbología que varía respecto a la vista, etc.

Y para acabar, un curioso fallo que me trastoca bastante es que algunos Raster los cargue en el ToC mostrando tan sólo la banda roja. Al trabajar con unas ortos del Vuelo Americano de los años 50 me pasa constantemente. Y aunque lo arregle a veces “pierde” esa simbología y vuelve a aparecer el rojo.


Así pues, y como conclusiones sintéticas:
  • Si usted quiere hacer simbologías decentes, pásese a la 1.9.
  • Si usted va a trabajar con pocas capas, pásese a la 1.9.
  • Si usted no tiene paciencia, no use gvSIG 1.9 para análisis territorial.

domingo, 25 de abril de 2010

Sobre antiguas técnicas censales

Actualmente uno puede ir a las páginas de los Institutos de Estadística (IGE, INE...) y consultar mucha información censal sobre demografía, economía, medio ambiente, etc. Pero en el antiguo Egipto, hace más de 3000 años, las cosas eran bastante distintas. Aunque la tecnología no era la nuestra, algunas de las necesidades sí eran comunes, como por ejemplo llevar el censo de fallecidos. En su Templo de Millones de Años Ramsés III nos da una idea de cómo solucionaban este problema en el caso particular de "¿a cuántos enemigos hemos matado hoy?".

Como los egipcios eran un pueblo eficiente, la solución es sencilla: se le corta la mano a cada uno y luego contamos las manos delante de Faraón. Pero había un problema, y es que los soldados que querían destacar en su valentía podrían cortar las dos manos para así ganar los favores del soberano. Entonces Ramsés III ordenó cortar penes, que siempre es más fiable. Así se podía cotejar el dato.

Tan simple como eficaz. ¿Quién dijo que el censo es un invento moderno?

Foto del templo de Ramsés III con Faraón en grande, a la derecha, y los oficiales y sacerdotes acumulando y contando las manos de los enemigos.

lunes, 29 de marzo de 2010

Resumen IV Jornadas SIG Libre de Girona

Por cuarto año consecutivo hemos tenido la fortuna de acudir a las Jornadas de SIG Libre de Girona, que a pesar de su juventud se han consolidado como todo un referente en el mundo de la información geográfica en España y parte del extranjero. Y como ya es tradición, lo hemos pasado muy bien: buen ambiente, interesantes comunicaciones, formación, reencuentros con amigos, plantear algún que otro futuro proyecto, sabrosos pinchitos y hasta una fantástica ruta turística nocturna por la ciudad. (¡Era la 3ª vez que iba y no la había hecho hasta ahora!)

Es justo decir que no ha sido la edición más brillante de las tres a las que pude asistir. Es posible que la alargada sombra del FOSS4G haya podido provocar que los grupos de referencia en SIG hayan reservado sus mejores platos para dicho evento. En todo caso insisto que me lo pasé muy bien y el nivel, desde mi punto de vista, sigue siendo muy alto.

Esta edición empezó con los talleres de formación, en mi caso uno de MapServer y otro de gvSIG 1.9 En el caso de MapServer hubo problemas con algunos ordenadores y los rezagados tuvimos que compartirlos con compañeros. He de reconocer que no pude seguirlo con la atención que merecía, así que aproveché un poco el tiempo para cerrar la comunicación que presentábamos el viernes.

El de gvSIG 1.9 fue útil, porque se orientó hacia las diferencias de esta versión con las anteriores, que son unas cuantas. Casi la mitad del taller se centró en la simbología, que evoluciona significativamente respecto a la tradicional de gvSIG, pero aún necesita mejorar. Ahora se pueden hacer cosas más interesantes, como símbolos complejos, líneas de múltiples estilos, algunos gráficos estadísticos, etc. Sigue teniendo algunas limitaciones que podrían superarse, pero la dirección es buena. Intentaré hacer una entrada sobre este tema, porque se lo merece. Mi compañero Adri ya tiene algo escrito sobre esto.

El jueves por la mañana se desarrollaron las charlas plenarias. Agustín Lobo nos habló entre otras cosas del programa de estadística R, como caso de éxito en el mundo del software libre. Me gustó su frase “Es muy importante poner toda la información de las administraciones públicas a disposición de la sociedad”, a lo que yo añadiría “y de paso dejar de hacer portales inútiles carentes de contenido”.

Posteriormente Genís Roca reflexionó de forma muy pedagógica sobre los modelos de negocio en la Red, sosteniendo la idea de que sólo con publicidad es difícil vivir: “sólo Google lo consigue”, afirmó. También explicó su visión sobre la diferencia entre dar “información” y dar “servicio”, que muchas veces obviamos. La información debe ser pública y gratuita, y al ciudadano le cuesta pagar por ella. El servicio ya puede tener un coste, y al ciudadano ya no le parece tan mal pagar por ese servicio. Simplificando mucho y llevando la reflexión a mi terreno, es como el agua: debe ser gratuita y además es un derecho, pero el servicio de llevarla y mantener el suministro es un servicio que todos estamos dispuestos a abonar.

Tras una agradable comida, por la tarde comenzaron las sesiones paralelas de comunicaciones, que continuaron el viernes por la mañana.

Como el tema de la historia me atrae, me fui a la sesión de arqueología. Miguel Lage presentó un caso de uso de GRASS para cálculo de costes de desplazamiento en torno a varios asentamientos prerromanos y romanos en Las Médulas. Se usó en el trabajo el algoritmo de locomoción pedestre Imhof-Tobler. Además de que el estudio es muy chulo, me gustaron dos conclusiones: primero, que los prerromanos se sitúan en torno a zonas con buenos recursos agrarios, y en cambio en los romanos esta cercanía a tierras productivas no era tan clara. Segundo, una frase para la reflexión: De cara a un problema arqueológico la discusión “SIG propietario” vs. “SIG libre” no es significativa: a priori ninguno de ellos garantiza la solución del problema.

Agustín Díaz presentó una interesante reconstrucción del paisaje del Holoceno (10.000 a 4.000 AC) en Alcoi, Alicante. Es un territorio rico en yacimientos pero complejo orográficamente porque los cauces actuales no coinciden con los existentes en dicha época. Usando gvSIG y SEXTANTE se ha podido estimar cómo debía ser esa zona en aquella época, lo cual es bastante valiosos desde un punto de vista histórico. Y como uno tira para casa, me hizo ilusión ver a NavTable y las OpenCadtools en la comunicación. ¡Alegra saber que están siendo útiles para la humanidad!

Los compañeros de gvSIG presentaron sus avances con las herramientas de topografía para gvSIG, que entre otras cosas mejorarán la importación de información desde levantamientos. Luis Sevilla habló de StereoWebMap y las mejoras para el visionado en 3D real sobre gvSIG, para lo cual distribuyó gafas 3D a todos los asistentes, para agrado de todos. Víctor Olaya presentó los avances con el globo 3D del NASA World Wind: su comunión con SEXTANTE cada vez coge más cuerpo y promete grandes y gratos progresos. Este será sin duda un proyecto a seguir en los pŕoximos tiempos.

Y también nos tocó hablar a nosotros, con una comunicación de nombre algo homérico de más: “La EIEL y los SIG”. En una próxima entrada informaré al respecto y subiré la presentación, que ya podéis consultar en la página de las Jornadas y en el canal de Cartolab de SlideShare.

Arnulf Christi, presidente de OSGeo, se encargó de dar la ponencia de clausura, con una claro alegato a favor del SIG Libre y la información pública. Me gustó una de sus frases: “la naturaleza del software es inmaterial”. ¡Suena épica! Posteriormente Lorenzo Becchi nos recordó que no nos debemos perder el FOSS4G de Barcelona, que promete ser espectacular.

¡Allí nos veremos!


sábado, 20 de marzo de 2010

Noticias de cartografía en la prensa...

No es muy frecuente encontrar noticias de cartografía en la prensa, a pesar de que los mapas son parte esencial de los diarios y de la información que recibimos. Pero algunos días algo sale, y a veces incluso se da la curiosa circunstancia de que es por duplicado, y en portada!

Y esto es justo lo que ha pasado este sábado día 20 de marzo en el diario El País, que publica tanto en la edición digital como en la en papel dos noticias interesantes sobre cartografía. Son ambas muy diferentes, pero creo que son temas "noticiables", y que ayudan a acercar a los lectores a este tan cercano como desconocido mundo.

La primera es un reportaje sobre la pérdida de peso de Europa en el mundo actual, y cómo este se podrá ir reflejando en los mapas. Hace un repaso breve por las historias de las proyecciones de Mercator y de Peters, de forma mucho más elegante que una noticia amarillenta de 20minutos hace unas semanas, de temática similar.

En la versión digital se acompaña de unos gráficos bastante didácticos. Es muy recomendable ver la comparación entre Mercator y Peters, el efecto es impresionante. Eso sí, recomiendo pasar por alto la errada posisición del Ecuador en uno de ellos...

La segunda informa sobre el proyecto que está llevando a cabo el IGN para levantar un modelo digital de toda España usando Lidar. En ella se cita a los amigos de Dielmo, empresa conocida por la gente de Cartolab y con la que siempre coincidimos en las Jornadas de SIG Libre de Girona, de las que espero informar más pronto que tarde. En la versión impresa del diario hay unos diagramas sobre Lidar interesantes, pero en la digital no se pueden ver.

lunes, 1 de marzo de 2010

Geoportales, provincias y EIEL...


Como ya es tradición, Cartolab vuelve a las Jornadas de SIG Libre organizadas por el SIGTE en Girona. ¡Estamos seguros que volverá a ser un acontecimiento muy interesante, provechoso y divertido!

Este año presentaremos una comunicación sobre los SIG y la EIEL, en la que seguimos reflexionando sobre este proyecto ministerial tan poco conocido como potencialmente útil para todos. Personalmente creo que debemos haciendo mucha labor pedagógica entre las administraciones locales para que apuesten más por este gran proyecto.

Una de los análisis que más me ha gustado de la comunicación que presentaremos es el del uso de visores cartográficos en los portales web de las entidades locales responsables de la EIEL (Diputaciones, Cabildos y Consells). Aunque la palabra "visor" suene extraña, la verdad es que es algo tan sencillo como una ventana en Internet por la cual se nos presenta un mapa, se despliega ante nosotros, y lo acercamos o alejamos tanto como queramos. Google Maps es un visor, por citar uno de los más conocidos. Cualquiera puede poner un "visor" en su vida, siempre que tenga un ordenador dispuesto a no apagarse nunca y - sobretodo - si tiene algo que vale la pena enseñar en un mapa al resto del mundo.

La verdad es que no tenía ni idea de lo que saldría en un estudio así, y los resultados son bastante curiosos. En el siguiente mapa podemos ver la disponibilidad de visores cartográficos en las Provincias, Cabildos y Consells españoles:


Sinceramente, pensaba que el número de entes con visores iba a ser más bajo, pero al final es un más que digno 44% de las entidades. Esto indica que casi la mitad de ellas han hecho el esfuerzo de crear un visor y dotarlo de información geográfico, por lo que podría afirmarse que las tecnologías de la información geográfica van avanzando en este país. Curiosamente no hemos detectado patrón alguno en cuanto a su distribución. Es verdad que Euskadi y Valencia destacan, y que todas las comunidades uniprovinciales cuenta con alguno (porque los sistemas cartográficos autonómicos son en general más fuertes que los provinciales, y casi todos disponen, al menos, de geoportal o servicios WMS)

Pero veamos ahora las que usan datos de la EIEL para sus visores:



El número desciende drásticamente. Habida cuenta que la EIEL es una magnífica fuente de información geográfica, es una lástima que no se use para enriquecer los portales cartográficos, ¡sobretodo cuanto éstos ya existen!

Al fin y al cabo - y esto es una reflexión muy personal - los visores son herramientas útiles, pero admitamos que la gran parte de los usuarios vamos a Google Maps antes que a un portal geográfico local. Evidentemente el tema de la independencia tecnológica esta ahí, y la no menos importante calidad y precisión de los datos que debería ofrecer una administración frente a una empresa privada. Pero aún así, Google gana muchas veces la batalla.

Por eso veo más importante aún que información como una EIEL (georreferenciada) sea pública y esté accesible, porque eso es un elemento diferenciador que por si sólo le da a un geoportal una notoria proyección y una utilidad evidente. En este sentido diputaciones como Coruña, Málaga, Valladolid, entre otras, son ejemplos de por dónde se puede avanzar en este sentido.

Y además, por encima de todo, deberíamos tener derecho a acceder a la EIEL, porque es una encuesta pública que realmente ya se publica en la página ministerial, aunque "sólo" sean simples tablas...



sábado, 31 de octubre de 2009

Forma Urbis

En unas horas parto a Évora - famosa entre otras cosas por su Templo de Diana - a las II Jornadas de Software Libre para GIS, organizadas por entre otros, la Universidade de Évora en colaboración con OSGeo y el Instituto Geográfico Portugués.

Así pues vamos a estar unos días en una ciudad donde la presencia romana aún es visible. Estoy un poco romano de más últimamente. Quizá todos lo seamos más de lo que creemos, y a veces es bueno ser consciente aunque a uno no le haga gracia (no por mal, pero digamos que no es mi civilización preferida).

Y si combinamos los concepto "mapa" y "Roma" hasta ahora me salía como resultado la Tábula Peutingeriana, pero curiosamente hace unas semana estuve en Roma y en una exposición temporal en el Coliseo me encontré con una maravillosa sorpresa cartográfica, el Forma Urbis.


El Forma Urbis es un gigantesco plano de la ciudad de Roma (18 x 13 metros), que se talló en piedra en uno de los muros del Templo de la Paz, levantado por el Emperador Vespasiano para celebrar el triunfo sobre los judíos. De este templo hoy queda poco, porque lamentablemente se encuentra bajo la gran avenida de los Foros Imperiales. Y del mapa aún menos queda, porque sus piedras fueron reutilizadas para nuevos edificios en Roma. Actualmente se conservan 1.186 pequeñas piezas, equivalente a un 10 y un 15 % del mapa.

El valor del plano es altísimo, porque se trata de una de los primeros mapas urbanos que se conocen, realizado con escala fija (1:240), absoluta precisión, representación de estancias interiores de edificios e incluyendo toponimia y nombres grabados. No tengo claro el propósito del mapa, pero probablemente llevar el control de la ciudad. Su calidad cartográfica es tan alta que podría ser útil para casi cualquier uso.


La realización del Forma Urbis es admirable para su tiempo. La obra de estudio de la Universidad de Stanford también lo fue en cierta forma. Creó una base de datos y digitalizó en 3D los 1.186 pedazos que quedan, con el objetivo de que cualquier investigador los tenga a su alcance (eso sí, con licencia... en fin...), a la vez que creando algoritmos que permitan "completar el gigantesco puzzle", haciendo que los ordenadores "pongan las piezas en su sitio" comparando unas con otras y comparando los laterales por si encajase alguna con otra. Y consiguieron unir unas cuantas!

Nunca jamás podremos recuperar el Forma Urbis, al igual que no podremos recuperar Roma tal y como era, pero esa fascinación nostálgica por lo perdido es también garantía de que siempre sea recordada y admirada. Es paradójico que el destino del mejor mapa antiguo conocido sea el mismo que el del territorio que representa y al que debe su origen: ruinas y nostalgia...




martes, 20 de octubre de 2009

Ágora

Hacer publicidad de una película como Ágora creo que es innecesario. Resumir su argumento tampoco aporta mucho. Pero aún así no me resisto a dedicarle una modesta entrada a esta grandiosa película.

Ágora no es una película, es una máquina del tiempo.

Posiblemente los especialistas le encontrarán fallos y los ortodoxos de la historia dirán que no es fiel a la misma. Pues habrá que darles la razón, pero como ni ellos ni nadie puede viajar en el tiempo, al menos sí se puede aproximar uno a la realidad social, cultural, científica y artística de otra época. Y creo que Amenabar lo hace con un sobrecogedor gusto y una sorprendente familiaridad. Si me dijeran que el director es la mismísima reencarnación de un filósof
o alejandrino, me lo creería.

El argumento es normalito, pero es que da igual. Es una obra de arte a la que le sobra todo lo demás. Es una ventana que pone al espectador en un decadente Imperio Romano sincretizado con un cadáver viviente llamando Egipto Faraónico.

Como debe haber mil críticas y comentarios por toda la red sobre Ágora, simplemente voy a acabar esta entrada con algunos detalles que me han encantado particularmente:

El cielo. Hoy en día ni lo vemos, y además sabemos muy bien que allí hay estrellas, que están lejos, que son grandes, etc etc etc. En el 400 DC las cosas no eran así, y Ágora consigue transmitir al espectador esa sensación de desconocimiento acerca del universo. El cielo es un protagonista más, que a pesar de las irracionalidades de los hombres y sus dioses sigue y seguirá ahí.

La ciencia y la filosofía. Platón, Aristóteles, Anaximandro, Ptolomeo, Pitágoras y tantos otros genios de la antigüedad no tienen mucha fortuna en el cine. Ágora les hace algo de justicia al poner sus obras como otro protagonista más. Escenas como la de la máquina del sistema solar, el barco, el cono o la elipse en la arena son fantásticas.

La paradoja. Toda la película arroja paradojas y pone sutilmente en ridículo a algunos de sus hipócritas protagonistas. El águila imperial sumisa a la religión cristiana. Amenazadores leones amedrentados por sacerdotes. Ataques a la dignidad de la mujer hechos bajo la vigilante mirada de colosales cabezas de una muy femenina diosa egipcia (aparentemente Hathor). Curiosamente, estas cabezas aún se conservan hoy en día en otros templos, como si nos siguieran vigilando .

La educación y la cultura es muy importante, pero a veces no es suficiente para impedir que los seres humanos saquen sus instintos más primitivos. Los libros de la biblioteca no impidieron que los filósofos se hicieran a las armas. Y eso se ha repetido muchas veces en la historia de la humanidad. Ser persona, ser educado y ser creyente son tres “seres” independientes y no relacionados unos con los otros. Y esta no-relación aún mucha gente la duda hoy en día...

La religión. Sin duda la reflexión religiosa está adaptada al lenguaje cinematográfico, pero se entiende y en mi opinión es muy acertada. Las cuestiones de fe que no admiten discusión son peligrosas. Hay una frase que resume bien todo “tú no criticas lo que crees. No puedes. Yo debo.”

En fin, que me ha gustado mucho. Y para acabar con una imagen original, una foto de menos conocida Biblioteca de Celso, en Éfeso, ciudad donde uno de los protagonistas de Ágora, Cirilo, convocó el Concilio de Éfeso... Y yo sin saber quién era este hombre...